Las primeras aplicaciones Informáticas surgieron para dar soporte a procesos administrativos. Con la aparición de los PLC, algo así como el moderno IoT, la informática irrumpió en la fábrica. Ambos mundos crecieron en forma separada, con jefes y requerimientos distintos; urgencias, plazos, formación y lenguajes propios de cada sector. Las primeras redes no mejoraron la situación, había una en cada lugar y no hablaban entre si. La comunicación entre equipo distantes se daba para casos puntuales, cuando y como se podía. Hubo un gran esfuerzo para que la información que manejaban ambos sectores se reuniera bajo una mirada integradora.
Hoy es imposible pensar en una empresa medianamente competitiva donde todos los sistemas de producción y administración no estén relacionados y conectados. Producción, inventarios, despacho, facturación, cobranza, pagos, están unidos. El flujo de información es único y continuo. Distintos acordes y tiempos de una misma melodía.
Pero mientras esto pasaba sobre la superficie de la tierra, atrapada en las mismas profundidades que ayuda a desentrañar, se desarrollaba el IT de E&P.
Un cúmulo de bytes relacionados con coordenadas, pozos, sísmica, atributos dispares, distinto a todo lo conocido hasta ahora crecía y se desarrollaba tanto en tamaño como en complejidad. Aun hoy, es común encontrar resabios de esta evolución en soportes que no son digitales.
Estos datos se encontraron huérfanos de padre y madre, uno no los comprendía el otro no tenía tiempo para ellos. Así surgieron los guardianes o gestores del dato, que es una especie de Liga de la Justicia que intenta preservarlos del resto de la compañía, que por alguna oscura razón hace lo posible por destruirlos.
Existen también en ese mundo, montones de aplicaciones que los utilizan, relacionadas solo por los procesos que sustentan, resistentes a una comunicación entre si. Una especie de galápagos informática donde han evolucionado sin la influencia del resto del mundo, donde es requisito conectarse para sobrevivir.
En este mundo de E&P, IT no encuentra su lugar. Puede ser su culpa. Al fin y al cabo ve al "negocio" como un "cliente", en lugar de identificarse como miembro del equipo, certifica procesos que nada tienen que ver con sacar petróleo, o se preocupa más por estandarizar que conectar. En todo caso, el gran desafío de IT es salir de su "área de confort".
Hace un tiempo circulaba una frase en el mundo petrolero: La empresa más rentable del mundo es una petrolera bien administrada, la segunda, una petrolera mal administrada. La pregunta es: Podemos seguir contando ese chiste?.
Al igual que ha ocurrido en otros sectores es necesario una visión integradora de la información, que trascienda los sectores y disciplinas que la originan y la explotan. Que compatibilice idiomas y procesos. Es un desafío no tan técnico como humano, lo cual lo hace mucho más difícil, pero también más factible: depende sobre todo de nuestra voluntad.
O podemos no hacer nada, y seguir recurriendo a la Liga de la Justicia para que aislados protejan aquellos datos que son vitales para la organización.

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