La Real Academia Española define adoctrinar como “Inculcar a alguien determinadas ideas o creencias”. El término inculcar refiere a: “Apretar con fuerza algo contra otra cosa; Repetir con empeño muchas veces algo a alguien; Infundir con ahínco en el ánimo de alguien una idea, un concepto”.
El adoctrinamiento tiene entonces dos etapas, inicia excluyendo cualquier interpretación distinta de la que se brinda para finalizar impactando en el ánimo de la persona. El adoctrinamiento sería total cuando el otro ya no pretende pensar distinto.
Tomando la carta del Consejo Interuniversitario Nacional del 18 del corriente, donde invitan a la marcha en “defensa de la universidad pública”, hace referencia a que la “educación superior gratuita y de calidad es el pilar fundamental de nuestro país”. Aborda la importancia del desarrollo científico, la articulación entre investigación y universidad para concluir que “Las universidades públicas son el corazón del sistema científico y del desarrollo tecnológico de nuestro país”.
Si la calidad se basa en que sea gratuita, ¿por que no otorgar a los estudiantes becas que les permitan elegir en qué universidad estudiar?. Siendo esa la fuente de su calidad, permitiría una mejora educativa de todo el sistema universitario.
Si en cambio se basa en que sean públicas por que no incentivar la transparencia. La última auditoria de la AGN a la UBA fue en la facultad de Psicología, en el período 2018. El informe final es del 2023, y sostiene múltiples observaciones incluido el otorgamiento de becas y resoluciones del decano que son competencia del Consejo Directivo. ¿La situación del país no amerita una mayor transparencia?. En la búsqueda de la excelencia no es deseable un control externo ex ante que permita rectificar el rumbo, dejando a la AGN el control ex post que realiza.
Dado que el presupuesto de la universidad se sostiene por los impuestos que pagan todos los argentinos ¿Es suficiente justificación para no cobrar a los extranjeros el que representen un porcentaje mínimo de la matrícula?
¿Por que no definir un impuesto especial para todos los matriculados de universidades públicas?, que contribuya con la universidad y colabore para que siga siendo gratuita a la vez que permita una retribución a la misma.
Si la importancia está en la gratuidad por qué se discrimina en los estudios de posgrado a estudiantes de otras universidades. Si es beneficioso que sea gratis para un ex alumno, no lo debería ser también para alguien que ha estudiado en otra casa de estudios? Ej.:
“La comunidad FIUBA interesada en cursar estudios de posgrado puede acceder a estos beneficios de acuerdo a los siguientes requisitos:
. Graduados/as con menos de tres años de egresados: eximidos del arancel.
. Graduados/as entre 3 y 5 años de egresados: 50 % de descuento.
. Graduados/as con más de 5 años de egresados: 20 % de descuento.”
Si como dice la nota referida todo esto es para el beneficio de la sociedad, ¿No debe la misma poder decidir dónde se destinan esos recursos y las prioridades?.
Hay una contradicción entre este fin social y los derechos vulnerados del alumno que no puede estudiar lo que desea en forma gratuita. Si el foco está puesto en la sociedad, esta debería poder decidir en cómo se invierte, qué carreras en función de sus necesidades merecen ser gratuitas, e inclusive tener incentivos para que los más aptos estudien determinadas carreras. En un extremo en el que el foco fuera exclusivamente social, la carrera a realizar sería asignada por las capacidades de los alumnos antes que por su voluntad.
Si como dice la nota la universidad pública es el corazón del sistema científico, ¿no será que esto se debe a que la misma mantiene el monopolio de la gratuidad y deberían buscarse mecanismos que incentiven el desarrollo de lo privado?.
Si la respuesta a estas preguntas es la repetición continua de “pública y gratuita”, la misma deviene antes en una liturgia que en una respuesta razonada. Sería el inicio del adoctrinamiento.
En el video que ha circulado por esta red donde el decano de la Facultad de Ingeniería informa sobre la situación presupuestaria dice: “Tenemos un problema estructural, que no es de este gobierno, viene desde hace tiempo”.
En el final del mismo, una alumna pide la palabra, es la última en hablar. Algunas de sus frases son: “no es para atacar a nadie”, “ tranquilizar las aguas”, “dejar las diferencias de lado” y finalmente “Va más allá de lo que ha votado cada uno, creo que a quién voté es más que obvio”.
¿Por qué le resultan necesarias estas aclaraciones?. La universidad ha articulado un discurso en el que aquellos que osan cuestionar los principios de lo público y lo gratuito, son identificados como individuos que pretenden destruir la universidad, la ciencia y la investigación y como si esto resultara poco, dado que son los pilares del país prometido, finalmente son enemigos del mismo.
Entonces, ¿se ha obrado o no sobre el ánimo de los estudiantes?.
Nota del Consejo Interuniversitario Nacional
Charla informátiva sobre la situación presupuestaria en la FIUBA

Comentarios
Publicar un comentario